Ayuda a reducir el impacto ambiental (residuos, emisiones, consumo de recursos), garantiza el cumplimiento de la legislación ambiental, mejora la reputación de la marca, conciencia al personal ante el comportamiento ambiental, ahorro en costes, etc.
Industrial, construcción, energía, transporte y químico. Es esencial para empresas cuya actividad tiene una huella ambiental significativa.